SILENCIO, SE LEE


Los alumnos de 2ºC/D homenajean uno de los pasajes más famosos del Quijote

"En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo; y, así como don Quijote los vio, dijo a su escudero:
–La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear, porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta, o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer; que ésta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra. –¿Qué gigantes? –dijo Sancho Panza.
–Aquellos que allí ves –respondió su amo– de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.
–Mire vuestra merced –respondió Sancho– que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.
–Bien parece –respondió don Quijote– que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo, quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.
Y, diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que, sin duda alguna, eran molinos de viento, y no gigantes, aquellos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las voces de su escudero Sancho ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran; antes, iba diciendo en voces altas:
–Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete."
Miguel de Cervantes


SILENCIO, SE LEE (EL GRAFENO)


El grafeno quiere salir del laboratorio





En 1859, cuando Edwin Drake perforó el primer pozo de petróleo en Pensilvania (EE UU), es probable que no pudiese imaginar el mundo que se construiría sobre aquel líquido viscoso. Hasta 1888 no se comercializaron los primeros automóviles de gasolina y hasta 1909 no se desarrolló la tecnología que dio comienzo a la era del plástico. Aquella materia prima interesó desde el principio, pero la tecnología transformó su significado para el mundo.

Hace una década, en un laboratorio de la Universidad de Manchester (Reino Unido), dos hombres nacidos en la Unión Soviética realizaron un descubrimiento cuyo alcance también acabaría por sorprender a sus autores. Andréy Geim, director del laboratorio de nanotecnología de la Universidad, le propuso a su pupilo Konstanin Novoselov que investigase los residuos del trabajo de otros investigadores. Estos, para estudiar el grafito, limpiaban sus capas superficiales pegando cinta adhesiva y tiraban como depilándolo de imperfecciones. Novoselov observó que lo que quedaba pegado eran capas de grafeno, un material de un solo átomo de grosor con unas propiedades que desde entonces no han parado de dar sorpresas. Gracias a este descubrimiento  obtuvieron el Premio Nobel de Física en 2010.










 



Los expertos consideran que su utilidad es prácticamente ilimitada y que las barreras a su aplicación únicamente son las de la imaginación humana. El grafeno es, además, el material más fuerte que existe.

Calificado como el 'material de Dios' el grafeno está considerado el material del futuro y se aplica en múltiples campos de la vida cotidiana: ordenadores, coches, teléfonos móviles, equipos de música... Por sus propiedades, puede servir, además,  como material en la fabricación de aviones o satélites espaciales, haciéndolos más seguros. También en la construcción de edificios, pues los convertiría en más resistentes.


Según algunos expertos las pantallas táctiles de grafeno verán la luz en un plazo de tres a cinco años. Los dispositivos electrónicos no serán rígidos como hasta ahora sino elásticos. Se podrán doblar, plegar y cambiarles la forma. Sin duda supondrá una ruptura en portabilidad y estética. Es difícil imaginar todas las posibilidades que puede aportar a la industria del entretenimiento.


Además de permitir baterías más ligeras y con más capacidad, sería posible cargarlas en minutos en lugar de las horas que se necesitan ahora. Esa cualidad no solo liberaría a los usuarios de los teléfonos inteligentes de la amenaza de la batería baja, también podría tener un gran impacto en el desarrollo de los coches eléctricos y con ellos, de las energías renovables. Estos automóviles podrían incorporar baterías muy finas distribuidas por toda la estructura del automóvil, evitando ocupar la gran cantidad de espacio que requiere las actuales.





Superordenadores ecológicos

Hasta ahora, los circuitos que se encuentran en los ordenadores o los móviles se imprimen sobre silicio, el material sobre el que se construyó la revolución informática. Permitiendo el paso o no de electricidad a través de esos circuitos, es posible codificar en sistema binario la información con la que buscamos ofertas en Internet o enviamos mensajes de texto. El sistema permite aplicaciones fantásticas, pero, como hacen patentes los ordenadores cuando se calientan y sus ventiladores silban, requiere un consumo de energía importante.

En el grafeno, los electrones se mueven con mucha más libertad, 200 veces más rápido que sobre el silicio, consumiendo mucha menos energía y produciendo menos calor.

Como sucedió en el caso del petróleo y con otros avances científicos, es posible que la tecnología realmente transformadora llegue cuando el grafeno se encuentre con un saber que aún no se ha alcanzado.

                                      17 de febrero. Departamento de Física y Química.

SILENCIO, SE LEE ( LA FIEBRE DE LOS MANDALAS)


La fiebre de los mandalas

Ya sea como forma de entretenimiento o como técnica de relajación, todo aquel que lo prueba coincide en que sus beneficios son inmediatos y aplicables a la vida cotidiana.



Los colores de los mandalas, aunque no combinen, descifran el estado de ánimo de la persona que los pinta

Crear y pintar mandalas está de moda. Las librerías españolas se han llenado de libros dirigidos a todas las edades que cuentan con diferentes plantillas sobre las que potenciar la creatividad.

Se trata de una auténtica revolución artística en nuestro país que, con el tiempo, va ganando más adeptos. Por un lado están los más atrevidos, que se animan a diseñar sus propios mandalas, y por otro, los que optan por pintar sobre unos modelos ya diseñados.

A priori, puede parecer que la opción de estos últimos es como un juego de niños que no va más allá de colorear sin salirse de las líneas. Sin embargo,este nuevo ‘hobby’ esconde unos beneficios inmediatos para los tiempos de estrés que vivimos en la actualidad.


La palabra ‘mandala’ es un término de origen sánscrito –lengua clásica de la India– y significa ‘círculo sagrado’. Se trata de una representación espiritual geométrica que refleja los valores orientales relacionados con el cosmos y la eternidad.

Generalmente, los mandalas consisten en un círculo inscrito dentro de una forma cuadrangular, aunque este no es un esquema cerrado. Son consideradas como una expresión del alma, por ello, la elección de los colores que utilizamos, así como la forma en la que los combinamos, hablan de nosotros y de nuestro estado de ánimo.

Los beneficios que conlleva pintar mandalas son inmensos. Al concentrarnos en colorear una superficie logramos abstraernos de las preocupaciones que nos rodean y dedicar un tiempo a nosotros mismos.Se trata de una meditación activa en la que se trabaja la paciencia a la vez que se potencia la creatividad y el autocontrol.

En la actualidad, esta técnica de relajación se ha extendido entre todas las edades. A los niños pequeños ­les ayuda a coordinar y familiarizarse con los colores, y a los más mayores les motiva para activar su mente y les devuelve la confianza.



                                                                                HERALDO (23/09/2016)
                                                   Miércoles 8 de febrero. Dpto. de Educación plástica y visual

SILENCIO, SE LEE (La familia romana)

La familia romana


Hemos heredado de los romanos muchos aspectos relativos al ámbito familiar (costumbres, marco jurídico, términos lingüísticos,...), pero si queremos caracterizar a la familia romana no debemos fijarnos en las semejanzas con una familia actual, sino en las diferencias que existen entre ambas. Por esta razón nos vamos a centrar en el estudio de dos ámbitos en los que la familia romana se aleja sensiblemente de una familia actual, a saber, la composición de la unidad familiar y el poder del cabeza de familia.
Por lo que respecta a la composición, en Roma integraban una familia no sólo las personas ligadas por vínculos de sangre, esto es, cónyuges e hijos, sino también todos aquellos que mantenían una relación de dependencia con el "pater familias" (esclavos, libertos y clientes). Una familia romana, por tanto, era mucho más amplia que una familia actual y podía estar formada por cientos de personas.
En cuanto al cabeza de familia, en Roma este papel correspondía indefectiblemente al padre o “pater familias”. Un "pater familias" romano tenía un poder enorme, la llamada “patria potestas” o “manus”, y en uso de él podía incluso matar a cualquier miembro de su familia (esclavos, desde luego, pero también hijos e incluso esposa en algunos casos). Actualmente las cosas han cambiado un poco: la antigua "patria potestas" la comparten padre y madre, se ejerce sobre los hijos hasta la mayoría de edad y no conlleva una autoridad tal que permita causar daño, y mucho menos matar. 


Los esclavos eran personas privadas de libertad, explotadas como fuerza de trabajo, a las que se podía comprar y vender como vulgares mercancías.
Los esclavos domésticos vivían en la casa familiar y estaban destinados al servicio de los otros miembros de la familia (pedagogo, peluquero, cocinero,...). Su situación era privilegiada si se les compara con los esclavos empleados en negocios familiares (artesanía, minería, agricultura). Muchos esclavos de este último tipo ni siquiera conocían a su dueño: un capataz se encargaba de controlarlos.

Los libertos eran esclavos manumitidos, liberados por su amo (de ahí el nombre). Era frecuente que el "pater familias" manumitiera, concediera la libertad, a los esclavos más fieles y laboriosos, sobre todo en su testamento.

Los esclavos que pasaban a ser libertos celebraban y anunciaban a todos su nueva condición colocándose durante un tiempo un gorro frigio, el píleo, que luego adoptaron los revolucionarios franceses para simbolizar la adquisición de la libertad. 

Jurídicamente los libertos, a pesar de ser libres, eran ciudadanos incompletos ya que tenían derechos civiles (casarse con una romana, etc), pero no políticos. Sus hijos, en cambio, ya gozaban de la plena ciudadanía.

Todo liberto seguía ligado como cliente a la familia de su antiguo amo.

Los clientes eran ciudadanos libres que habían establecido una relación de apoyo y socorro mutuo con otros "pater familias" mejor situados social y/o económicamente que ellos. Estos "pater familias" recibían el nombre de patronos.

Los hijos, por oposición a los esclavos, son llamados a veces "liberi/orum", término que procede del adjetivo "liber-era-erum: libre". A pesar del nombre, la situación jurídica de los hijos difiere poco de la de los esclavos ya que la "patria potestas" daba al "pater familias" un enorme poder sobre ellos.

La situación de la esposa estaba condicionada por el tipo de matrimonio que la uniera a su marido. Existían dos clases: 
El más antiguo era el matrimonio "cum manu". En virtud de este matrimonio el padre renunciaba a la patria potestad sobre su hija para asumirla el esposo.  
El matrimonio "cum manu" fue sustituido a partir del siglo II a.C. por el matrimonio "sine manu", en que el padre, a pesar del matrimonio, conservaba la "patria potestas" sobre la hija. 


                                                                                            Martes 31 de Enero. Departamento de Latín