“El hallazgo afortunado de un buen libro puede cambiar el destino de un alma.”. Marcel Prévost
Poema ganador del Concurso de San Valentín: Pasión a distancia
Pasión a Distancia
Unos años más tarde volvió,
y algo muy fuerte
sintió mi corazón.
Aunque lejos estés,
aunque no nos veamos,
yo siempre te querré
cerca de mis brazos.
Mi pasión por tí
nunca cambiaría,
por eso eres mía,
por muy dura que sea la distancia,
yo no puedo olvidarme de su fragancia.
Ismael Abdelkader 3ºC
Los alumnos informan
Os dejamos el enlace de la entrevista realizada por los alumnos reporteros de nuestro centro
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Miércoles 14 El traje
El traje
Bailo para que se espanten todas las complicaciones,
cuando el llanto duele tanto abandonarse es lo mejor.
Quiero ver cómo se mueven todas mis preocupaciones,
si manejan bien el ritmo o son tan torpes como yo.
Que se pudran los comercios, que la ciencia nos devore,
que fracase, por favor, toda política exterior.
Solo un gesto me conmueve y solo un gesto me traiciona,
si pudiera comprender que pasa en mi interior.
Sin ti yo pierdo la memoria,
no sé qué hice hoy,
ni sé por qué me odias.
Sin ti yo pierdo la memoria,
no sé bien quién soy,
ni entiendo esta canción.
Quiero ver caer los puentes que me unen a tu nombre,
olvidar es una guerra y esta vez la gano yo.
Quiero ver cómo se rompen todas nuestras conexiones
y arrasar si es necesario a quien encuentre alrededor.
Nada tú a mí me enseñaste, solo me dabas lecciones;
nunca tú a mí me quisiste, tú solo querías amor.
Voy cosiendo estos detalles como si me hiciera un traje,
armadura de coraje que me llevo a donde voy.
Sin ti yo pierdo la memoria,
no sé qué hice hoy,
ni sé por qué me odias.
Sin ti yo pierdo la memoria,
no sé bien quién soy,
ni entiendo esta canción.
cuando el llanto duele tanto abandonarse es lo mejor.
Quiero ver cómo se mueven todas mis preocupaciones,
si manejan bien el ritmo o son tan torpes como yo.
Que se pudran los comercios, que la ciencia nos devore,
que fracase, por favor, toda política exterior.
Solo un gesto me conmueve y solo un gesto me traiciona,
si pudiera comprender que pasa en mi interior.
Sin ti yo pierdo la memoria,
no sé qué hice hoy,
ni sé por qué me odias.
Sin ti yo pierdo la memoria,
no sé bien quién soy,
ni entiendo esta canción.
Quiero ver caer los puentes que me unen a tu nombre,
olvidar es una guerra y esta vez la gano yo.
Quiero ver cómo se rompen todas nuestras conexiones
y arrasar si es necesario a quien encuentre alrededor.
Nada tú a mí me enseñaste, solo me dabas lecciones;
nunca tú a mí me quisiste, tú solo querías amor.
Voy cosiendo estos detalles como si me hiciera un traje,
armadura de coraje que me llevo a donde voy.
Sin ti yo pierdo la memoria,
no sé qué hice hoy,
ni sé por qué me odias.
Sin ti yo pierdo la memoria,
no sé bien quién soy,
ni entiendo esta canción.
Julio de la Rosa
JULIO DE LA ROSA
Cantautor y compositor español. Obtuvo el Premio Goya en la
categoría Mejor música original por La
isla mínima en 2015.
Martes 13 El temible y común sentimiento del desamor narrado en 5 obras literarias.
El temible y común sentimiento del desamor narrado en 5
obras literarias.
Perder al ser amado, llorar, sentir
un vacío inexplicable en el estómago, hacer mil preguntas que no van a tener
respuesta y que sólo se convierten en una tortura, eso es el desamor; pero
también hay enojo, frustración y desmotivación. Esto es sólo una parte de la
experiencia que hasta el momento es imaginaria y genérica pero varios autores
se han encargado de contarnos a través de sus personajes cómo se va
desarrollando desde el interior este temible, pero tan común, sentimiento.
1. Madame Bovary, Gustave Flaubert. Fue una mujer revolucionaria
para su época (1856) y lo sería aún hoy. Aburrida con su vida al casarse con un
hombre adinerado, pero que no le ofrece intensidad ni pasiones, Emma busca en
los brazos de dos amantes el desafío de lograr una vida con mayores aventuras.
Sin embargo, se ve abandonada por ellos y, al sumarse numerosas deudas, ella
decide suicidarse al encontrarse en una sociedad mojigata (que se
escandaliza con facilidad) donde la mujer tiene determinadas obligaciones
imposibles de abandonar.
2. Don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes. Es una historia de desamor, porque en medio de su locura, don Quijote soñó una mujer, peleó por el amor de Dulcinea del Toboso, pero ella no era más que un espejismo de su mente enferma o demasiado soñadora, pues se trataba de Aldonza Lorenzo, una humilde labradora. Esta historia refleja la idealización propia de las relaciones amorosas.
3. Ulises, James Joyce. En términos demasiado básicos para esta novela de 1922, llena de
simbología, podemos decir se narra un día en la vida de Leopoldo Bloom, cuando
este se da cuenta de que su esposa le es infiel. Así que sale a caminar por la
ciudad a encontrarse con la cotidianidad y sus personajes, mientras su cabeza
está pensando que en casa hay un hombre con su esposa.
4. Las desventuras del joven Werther, Johann Wofgang von Goethe. El joven Werther sufre por el amor de la señorita Lotte, quien está comprometida con Albert, un hombre 11 años mayor. Su truncado intento por el amor de Lotte lo conduce al destierro y la noticia de la boda con Albert consuma toda la desventura. Werther concluye que para solucionar la situación uno de los tres debe morir. Con apenas un beso logrado de Lotte en toda la historia, Werther se suicida a la medianoche, en el momento en que suenan las campanas.
5. Romeo y
Julieta, William Shakespeare. Narra el caso de dos jóvenes y sus poco
amistosas familias: los Capuleto y los Montesco. Evidentemente, su relación
sentimental se complica por la enemistad histórica de sus hogares, hasta el
punto que Romeo fue desterrado por el príncipe de Verona. El Fray Lorenzo,
amigo de Julieta, colaboró para que los jóvenes, a pesar de la distancia,
puedan estar juntos. El plan utilizado no obtuvo el fin esperado y la muerte
fue el escenario final para su inmortal historia de amor.
Lunes 12 La química del amor
La química en el amor
¿Te ha pasado que cuando ves a una persona por primera vez, comienzas
a sudar como nunca, tienes palpitaciones, tus manos tiemblan, te
ruborizas, sientes ese cosquilleo en el estómago; se te va la onda,
tartamudeas y comienzas a reirte de la nada?. Bueno pues esto indica
nada más y nada menos que aquella persona que esta frente a ti es
bioquímicamente tu media naranja. Es a quien has estado esperado por
mucho tiempo.
Estas sensaciones tienen su porqué en fundamentos psicológicos y físicos que se van construyendo desde la niñez.
Antes
de que una persona se fije en otra, ya ha construido un mapa mental, un
molde completo de circuitos cerebrales que determinan lo que le hará
enamorarse de una persona y no de otra.
El sexólogo John Money
considera que los niños desarrollan esos mapas entre los 5 y 8 años de
edad, en base a las asociaciones con miembros de su familia, amigos, con
experiencias y hechos fortuitos.
Así pues antes de que el verdadero amor llegue a tí , tu ya elaboraste sus rasgos esenciales, es la persona ideal a quien amar.
La Química del amor
Esa especie de fascinación que hace que dos seres se queden
"enganchados" con gran necesidad de interactuar y conocerse más se le
llama "La química del amor".
Se refiere a un conjunto de
reacciones emocionales en donde hay descargas neuronales (electricidad)) y
hormonales (sustancias químicas como dopamina y norepinefrina y bajos
niveles de serotonina) además de ácidos, gases y olores.
Todo ellos se mezclan creando una revolución interna que convierte lo racional en irracional, la prudencia en torpeza y la serenidad en nerviosismo. Son reacciones que explican buena parte de los signos del enamoramiento.
De la emoción al enamoramiento
Los hombres, son los que parecen ser más susceptibles a la acción de
las sustancias asociadas al amor. Ellos se enamoran más rápida y
fácilmente que las mujeres.
El verdadero enamoramiento parece ser
que sobreviene cuando se produce en el cerebro la FENILETILAMINA,
compuesto orgánico que tiene la
capacidad de aumentar la energía física y la lucidez mental.
El
cerebro responde a tal compuesto con la secreción de dopamina (inhibe el
apetito), norepinefrina y oxitocina, provocando que los enamorados
puedan permanecer horas conqueteando o conversando
sin sensación alguna de cansancio o sueño.
Estos compuestos
ayudan a forjar lazos permanentes entre la pareja tras la primera oleada
de emoción y por si fuera poco hasta fortalecen el sistema
inmunológico. En caso contrario, a las personas que tienen menos
receptores cerebrales de los que se necesitan para recibir la oxitocina,
se les dificulta establecer lazos permanentes con su pareja.
Lamentablemente
el período de enamoramiento no es eterno, perdura de 2 a 3 años,
incluso a veces más, pero al final la atracción bioquímica decae. Con el
tiempo el organismo se va haciendo resistente a los efectos de estas
sustancias.
Es entonces cuando comienza una segunda fase donde
estan presentes otro tipo de sustancias químicas como las endorfinas que
confieren la sensación común de seguridad, comodidad y paz, dando lugar a
la etapa del apego.
El término de una relación involucra a la química
Trás la bajada de FEA, las personas pueden sentirse cada vez menos
enamoradas, pero si a esto le agregamos que se han dejado llevar por el
sentimiento sin darle el espacio que se merece al raciocinio,
seguramente experimentarán insatisfacción, frustración, separación e
incluso el odio.
Cuando la relación de pareja se rompe, se
involucra ciertas sustancias químicas; el nivel de feniletilamina se
derrumba y el cuerpo experimenta una especie de "síndrome de
abstinencia" que coincide con el ansia de comer chocolate (rico en
feniletilamina) que sienten muchas personas tras una ruptura.
Hace
apenas 13 años, se planteó el estudio del amor como un proceso
bioquímico que se inicia en la corteza cerebral, pasa a las neuronas y
de allí al sistema endocrino, dando lugar a respuestas fisiológicas
intensas.
Científicamente entonces, existe una química interna que
se relaciona con nuestras emociones, sentimientos y conductas; ya que
hasta el más sencillo de ellos, está conectado a la producción de alguna
hormona.
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