Semana de la mujer. Martes 10 de marzo: Emilia Pardo Bazán.


EMILIA PARDO BAZÁN




Emilia Pardo Bazán fue una mujer brillante, preparada y pionera en su tiempo. Las posibilidades económicas de su familia le permitieron recibir una educación que supo aprovechar y cultivar hasta convertirse en novelista, poetisa, periodista, traductora, crítica literaria, editora, catedrática universitaria, conferenciante… y ser la introductora del naturalismo francés en España. Pero casi nada de eso le sirvió en vida ni le reportó el reconocimiento que merecía, sino más bien lo contrario: críticas, insultos machistas y discriminación hasta por sus propios compañeros escritores, que le negaron hasta tres veces el ingreso en la Real Academia Española (RAE) a pesar de sus méritos.

Emilia Pardo Bazán incorporó sus ideas sobre la necesidad de modernizar la sociedad española en cada uno de sus escritos, y defendió la obligatoriedad de instruir a las mujeres y ofrecer un acceso justo a todos los derechos y oportunidades que disfrutaban los hombres. Y no sólo lo defendió en sus escritos, sino también en público y con su día a día, ya que se separó de su marido y llegó a sostener una relación amorosa con Benito Pérez Galdós de la que se ha conservado una parte de la correspondencia amorosa.

Fue, por tanto, una mujer independiente y excepcional en la España de su época y precursora de las ideas feministas y de los derechos de la mujer actuales.
 


Lunes 9 de marzo. Semana de la mujer

  Betty Friedan

               

       Escritora estadounidense, autora de La mística de la feminidad (1963), obra de referencia del movimiento feminista por la que fue galardonada con el premio Pulitzer. Mujer adelantada a su tiempo, nunca bajó la guardia en los problemas que siempre la preocuparon: la reestructuración de lo doméstico y familiar y la paridad económica y laboral entre hombres y mujeres. Dos frentes en los que abrió brecha y que la convirtieron en la figura más emblemática del feminismo en una época, en la década de los sesenta, en la que todo estaba por hacer. En este sentido, esta pionera de los derechos de las mujeres será recordada como una de las activistas que más han contribuido a trazar un camino hacia la igualdad real de géneros.

      La mística de la feminidad (1963) es un exhaustivo análisis del rol de las mujeres de clase media “convertidas por la sociedad en amas de casa sin recursos propios” y referente indispensable para la configuración del movimiento feminista de la década de los setenta.

   En opinión de Friedan, la mística femenina no es más que una forma de la sociedad de embaucar a las mujeres, vendiéndoles una serie de bienes que las dejan vacías, padeciendo “del problema que no tiene nombre” y buscando una solución en los tranquilizantes y el psicoanálisis. Una mujer debe poder decir, y no sentirse culpable al hacerlo, “¿Quién soy? y ¿Qué quiero hacer en mi vida?”. No se debe sentir como una persona egoísta y neurótica si quiere alcanzar metas propias, que no estén relacionadas con su esposo e hijos”.

Semana de la mujer: Viernes 6 de marzo. ¿Por qué se celebra el 8 de marzo?

Día de la mujer: ¿Por qué se celebra el 8 de marzo?


    
     

El Día Internacional de la Mujer Trabajadora no se institucionalizó hasta 1975, cuando la Organización de Naciones Unidas (ONU) decidió por fin dar oficialidad a las reivindicaciones de las mujeres por la igualdad de oportunidades respecto a los varones. Sin embargo, la lucha contra el machismo tiene antecedentes que se remontan a principios del siglo pasado.

Nueva York es una ciudad clave en la lucha por los derechos y libertades de la mujer. En 1909, una jornada organizada por mujeres de un partido socialista congregó a más de 15.000 mujeres en una marcha que exigía la reducción de la jornada laboral, mejores salarios y derecho al voto. Fue el origen del 8M.

Un año después, en 1910, la Internacional Socialista, reunida en Copenhague, proclamó con carácter internacional, el Día de la Mujer. La propuesta fue aprobada unánimemente por las más de 100 mujeres que acudieron la conferencia procedentes de 17 países. 

Aunque no se estableció una fecha fija para la celebración, el 19 de marzo del año siguiente se celebró el primer Día de la Mujer en cuatro países europeos: Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza. Ese día, centenares de miles de personas asistieron a actos políticos en los que se exigía la participación social y política de la mujer en un nivel de igualdad con el hombre.

Además de exigir el sufragio femenino universal, se proclamó el derecho al trabajo, a ocupar cargos públicos, a la formación profesional y a la no discriminación laboral, y en términos generales, a su desarrollo íntegro como persona. 

Fuente: La Vanguardia



Semana de la mujer trabajadora. Jueves 5 de marzo. Olympe de Gouges


OLYMPE DE GOUGES



Luchó por la igualdad, contra la esclavitud y a favor de los derechos de las mujeres. Pese a su ideología revolucionaria – o quizá a causa de ella – fue guillotinada en noviembre de 1793 en París, tras la purga que siguió a la Revolución Francesa. Su hijo renegó de ella públicamente y Francia y el Mundo la han enterrado durante más de 250 años. Su nombre empieza a reivindicarse ahora.

Olympe se involucró activamente en la lucha por la igualdad. Publicó una treintena de panfletos proponiendo un amplio programa de reformas sociales. Sus trabajos adquirieron un cariz feminista y revolucionario. Defendió la igualdad entre el hombre y la mujer en todos los aspectos de la vida pública y privada, incluyendo el derecho a voto, el acceso al trabajo público y a la vida política, el derecho a poseer y controlar propiedades, a formar parte del ejército, y a la educación y a la igualdad de poder en el ámbito familiar y eclesiástico. Abogó por la supresión del matrimonio y la instauración del divorcio, por el reconocimiento de los niños nacidos fuera del matrimonio, y propuso un contrato anual renovable a firmar por los cónyuges. En 1791 redactó la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, basándose en la reciente declaración de los derechos del Hombre. Su máxima era: Si la mujer puede subir al cadalso, también se le debería reconocer el derecho de poder subir a la Tribuna. Probablemente no supiera entonces lo profética que resultaría su proclama.