domingo, 11 de febrero de 2018

Martes 13 El temible y común sentimiento del desamor narrado en 5 obras literarias.



El temible y común sentimiento del desamor narrado en 5 obras literarias.
           
            Perder al ser amado, llorar, sentir un vacío inexplicable en el estómago, hacer mil preguntas que no van a tener respuesta y que sólo se convierten en una tortura, eso es el desamor; pero también hay enojo, frustración y desmotivación. Esto es sólo una parte de la experiencia que hasta el momento es imaginaria y genérica pero varios autores se han encargado de contarnos a través de sus personajes cómo se va desarrollando desde el interior este temible, pero tan común, sentimiento.

1. Madame Bovary, Gustave Flaubert.  Fue una mujer revolucionaria para su época (1856) y lo sería aún hoy. Aburrida con su vida al casarse con un hombre adinerado, pero que no le ofrece intensidad ni pasiones, Emma busca en los brazos de dos amantes el desafío de lograr una vida con mayores aventuras. Sin embargo, se ve abandonada por ellos y, al sumarse numerosas deudas, ella decide suicidarse al  encontrarse en una sociedad mojigata (que se escandaliza con facilidad) donde la mujer tiene determinadas obligaciones imposibles de abandonar.


2. Don Quijote de la Mancha
, Miguel de Cervantes. Es una historia de desamor, porque en medio de su locura, don  Quijote soñó una mujer, peleó por el amor de Dulcinea del Toboso, pero ella no era más que un espejismo de su mente enferma o demasiado soñadora, pues se trataba de Aldonza Lorenzo, una humilde labradora. Esta historia refleja la idealización propia de las relaciones amorosas.


3. Ulises, James Joyce. En términos demasiado básicos para esta novela de 1922, llena de simbología, podemos decir se narra un día en la vida de Leopoldo Bloom, cuando este se da cuenta de que su esposa le es infiel. Así que sale a caminar por la ciudad a encontrarse con la cotidianidad y sus personajes, mientras su cabeza está pensando que en casa hay un hombre con su esposa.


4.
Las desventuras del joven Werther, Johann Wofgang von Goethe. El joven Werther sufre por el amor de la señorita Lotte, quien está comprometida con Albert, un hombre 11 años mayor. Su truncado intento por el amor de Lotte lo conduce al destierro y la noticia de la boda con Albert consuma toda la desventura. Werther concluye que para solucionar la situación uno de los tres debe morir. Con apenas un beso logrado de Lotte en toda la historia, Werther se suicida a la medianoche, en el momento en que suenan las campanas.


5. Romeo y Julieta, William Shakespeare. Narra el caso de dos jóvenes y sus poco amistosas familias: los Capuleto y los Montesco. Evidentemente, su relación sentimental se complica por la enemistad histórica de sus hogares, hasta el punto que Romeo fue desterrado por el príncipe de Verona. El Fray Lorenzo, amigo de Julieta, colaboró para que los jóvenes, a pesar de la distancia, puedan estar juntos. El plan utilizado no obtuvo el fin esperado y la muerte fue el escenario final para su inmortal historia de amor.